Gracias a Rosi por enseñarme esta riquísima receta.
Ingredientes
- 1 kg. de manzanas reineta (y una más para decorar).
- 3 huevos.
- 1 yogur natural.
- 1 medida de yogur de harina.
- 1 medida de yogur de azúcar.
- ½ medida de yogur de aceite de oliva (1 medida si es de girasol).
- ½ sobre de levadura.
- 2 cucharaditas de coñac (opcional).
- Mermelada de albaricoque.
Preparación
Primero ponemos el horno a precalentar a 200ºC en la posición por arriba y por abajo con turbina.
Pelamos y picamos todas las manzanas menos una que reservaremos para decorar la tarta. Ponemos las manzanas picadas junto con todos los ingredientes en un bol y batimos hasta que quede una crema fina y reservamos.
Pelamos la manzana sobrante, la troceamos en cuartos quitando el corazón y la cortamos en láminas finas para la decoración de la tarta.
Untamos un molde con un poco de mantequilla y espolvoreamos con harina para que no se pegue. Añadimos la crema al molde y colocamos las láminas de manzana encima cubriendo toda la tarta.
Bajamos la temperatura del horno a 170ºC y metemos la tarta durante 40 minutos (es muy importante no abrir el horno antes de que haya pasado ese tiempo).
Transcurridos los 40 minutos, sacamos la tarta y con mucho cuidado cubrimos la superficie con una fina capa de mermelada. Volvemos a meterla en el horno durante 10 minutos más. Pasado el tiempo apagar el horno y mantener la tarta dentro al menos unos 30 minutos.
Sacar al tarta y dejar enfriar. Una vez fría la podremos adornar, por ejemplo con una guinda, y meter tapada con papel de aluminio en la nevera. Desmoldar justo antes de comer.
Sugerencia: Mejor hacer esta tarta de un día para otro para que este bien fresquita.